Postura y movimiento con una mirada global

El método Mézières se plantea como un trabajo corporal individual, relacionado con tu movilidad y las actividades que necesitas realizar.
Imagen
Fisioterapeuta que acompaña el movimiento del hombro

Observar, acompañar y dar continuidad

Imagen
Exploración de la movilidad de la rodilla en consulta

Exploración corporal

Observamos la postura y los movimientos relevantes para tu consulta.
Imagen
Movilización guiada de la pierna sobre una camilla

Trabajo guiado

Se proponen posiciones y movimientos ajustados a tu respuesta.
Imagen
Movimiento suave de cuello en un espacio de trabajo

Aplicación cotidiana

Relacionamos lo trabajado con tus tareas y hábitos de movimiento.

La postura se entiende en movimiento

La valoración no se limita a una imagen estática. También importa cómo respiras, cómo te mueves y cómo se relaciona tu cuerpo con las tareas cotidianas.
Sala luminosa con material para ejercicio terapéutico

Un trabajo ajustado a cada persona

Tu motivo de consulta

Explicar lo que te limita ayuda a definir el propósito de la sesión.

Tus posibilidades

Las posiciones se adaptan a la tolerancia y a lo observado en la exploración.

Tu participación

El trabajo requiere comprender y realizar las indicaciones guiadas.

Tu evolución

Se revisan los cambios antes de decidir cómo continuar.

Consulta si este enfoque encaja contigo

Podemos valorar tu situación y explicar el lugar del trabajo postural dentro de un plan individual de fisioterapia.

Preguntas sobre el método Mézières

Se recoge tu historia y se observa postura y movimiento. Esa información permite decidir qué trabajo guiado puede encajar en tu situación.

El enfoque se adapta a cada persona y a la respuesta que presenta durante el trabajo. Las posiciones no se aplican de la misma forma a todos los casos.

No es necesario alcanzar una postura concreta antes de consultar. La exploración identifica tus posibilidades y ayuda a ajustar la propuesta.

La valoración puede considerar distintas zonas y su participación en el movimiento. El objetivo depende del motivo de consulta y de lo observado.

Los objetivos se conectan con actividades que te importan. Durante el seguimiento se revisa cómo se traduce el trabajo corporal a esas tareas.